La única
manera de ajustar la aguja de alta es rodando
en la pista. Inicialmente, la aguja de alta debe
estar ajustada ligeramente rica. Llena el depósito
de combustible y rueda con el coche en la pista
durante algunas vueltas y comprueba si se alcanzan
las máximas RPM al final de la recta.
Ve cerrando la aguja de alta en pequeños
pasos de 1/12 de vuelta y vuelve a la pista.
Repite estos pequeños ajustes hasta que
el motor acelere correctamente y alcance las
máximas RPM sin que esté rico.
Llegados a este punto es aconsejable abrir 1/8
de vuelta.
Rodar con el
motor demasiado cerrado causa sobrecalentamientos
en el motor, dando como resultado un desgaste
excesivo del mismo con posible rotura. Una manera
rápida y sencilla de comprobar la temperatura
del motor es aplicar unas cuantas gotas de agua
en la culata. El agua debe evaporarse tras 3
o 5 segundos. Si se evaporan inmediatamente,
es que el motor está muy caliente debiendo
abrir la aguja de alta 1/8 de vuelta. Comprueba
la temperatura con frecuencia.
El ralentí y
la baja puede que requieran pequeños ajustes
una vez ajustada la aguja de alta (ver pasos
2 y 3). Una vez que esté ajustada correctamente,
el motor debe producir a altas revoluciones un
sonido fuerte y agudo. Además, debe salir
por el escape una fina línea de humo fácilmente
visible.
NOTA: Los ajustes
en el carburador pueden variar con las condiciones
climáticas, combustible, bujía
o sistema de escape. De producirse un cambio
en alguno de estos factores, siempre abre la
aguja de alta de 1/4 a 1/4 vuelta y reajústala
de nuevo en la pista.